Gobernabilidad Global y Justicia Global: África como Símbolo y Realidad

Resumen

 

Uno de los rasgos principales la globalización es el papel cada vez más importante que las instituciones globales juegan en dar respuestas cabales a asuntos de relevancia mundial, como el desarrollo sostenible, la degradación ambiental, el comercio internacional, los conflictos armados, la crisis económica y esfuerzos de reconstrucción, paz entre civilizaciones y religiones, derechos humanos y cultura, etc. Los organismos gubernamentales como las Naciones Unidas (ONU), Organización Mundial del Comercio (OMC), el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, fueron establecidas para asegurar que las cuestiones de relevancia mundial se trataran en un marco colectivo racional y pacífico, mientras que a nivel nacional se le prestaría a cada país la ayuda necesaria para establecer los mecanismos locales y tratar con cuestiones internas como la gobernabilidad, la corrupción, y una asignación sensata y sostenible de recursos. Esta premisa es necesaria para encontrar de manera eficiente las respuestas a problemas de difícil solución en el ámbito nacional o regional.

Este proceso de interdependencia no es nuevo; es una característica de modernidad, un paso del colonialismo al imperialismo, pero en las últimas décadas la interdependencia económica, cultural y ambiental ha alcanzado unas proporciones nunca antes vistas. Por esto se requiere un compromiso serio, un esfuerzo conjunto para reducir la pobreza mundial y los danos al medio ambiente.

Sin embargo, hay una preocupación creciente en cuanto a la eficacia de estas  instituciones globales en la erradicación de la pobreza, la promoción del comercio justo, la paz entre y dentro de naciones, y el calentamiento global. El FMI y el Banco Mundial, por ejemplo, han sido duramente criticados por sus Programas de Ajustes Estructurales (PAE) vistos por un sector importante como una nueva vía para justificar el capitalismo salvaje, incapaz de aliviar la pobreza del Sur. El crecimiento de la pobreza y desigualdades muy marcadas es aun uno de los desafíos más importantes del mundo. Como ha reconocido el Banco mundial, el ensanchamiento de las disparidades y desigualdades globales han aumentado el sentido de privación e injusticia en muchos. ¿Donde esta el error? ¿Cómo van las instituciones globales económicas y políticas a reducir desigualdades sociales y económicas entre las gentes y naciones? Esto requiere la reexaminación de los mandatos de las organizaciones internacionales existentes para identificar vacíos, omisiones y así emprender las reformas necesarias para enfrentar los obstáculos que les impiden alcanzar el bien común. La reforma del sistema de las Naciones Unidas indica que la paz, la seguridad y la protección de los derechos humanos son aun una necesidad humana y un factor esencial para la prosperidad global. ¿Es posible que el nuevo Consejo de Derechos Humanos traiga justicia global para todos sin la politización de los derechos humanos que caracterizaron a la antigua Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas?

La búsqueda del bien común global es un desafío crítico y una responsabilidad compartida por todos: individuos, familias y empresas, así como los Estados y sus líderes. Hasta ahora, la motivación de muchos de estos actores se centra principalmente en intereses específicos. En el mundo global, la Humanidad tendrá que aceptar nuevos valores para aliviar los sufrimientos del pobre. Entre otros: la dignidad humana, la responsabilidad, solidaridad, el principio de subsidiaridad, la transparencia, etc. Además, todos estos valores deberán ser entendidos en el marco de un sistema democrático donde los derechos humanos internacionales establezcan las normas básicas de la coexistencia de comunidades. Las Iglesias y las comunidades eclesiales, la sociedad civil, y las organizaciones no gubernamentales juegan un papel crucial en este cambio de valores.

Por otra parte, el flujo de capital financiero ha sido aceptado como uno de los motores de la globalización económica. Sin embargo, el mundo no ha reconocido debidamente el lugar primordial del capital humano en el desarrollo económico. La migración se refiere al movimiento de hombres y mujeres sobre todo con habilidades y conocimientos de un rincón del mundo al otro. La historia de la humanidad es también una historia de migración. Las políticas de migración nacional y regional no tienen un marco adecuado para presentar soluciones que promuevan el respeto a la dignidad humana y prevenir también la actual fuga de cerebros de países en vías de desarrollo al primer mundo. Profesionales africanos – por ejemplo – se marchan masivamente de África a países tecnológicamente avanzados en busca mejores oportunidades de trabajo. Además, pocos titulares doctorados y expertos vuelven a su país de origen después de la terminación de sus tesis. Esto tiene un efecto devastador sobre el desarrollo humano y económico de los países en vías de desarrollo.

Por ultimo, pero no por esto menos importante, las religiones y culturas juegan un papel crucial en la búsqueda global de la justicia y la paz social. El diálogo inter-religioso e intercultural es una necesidad urgente como instrumento para desafiar la violencia entre las comunidades y naciones. De más está decir que las organizaciones cívicas civiles deberían seguir reflejando y promoviendo valores universales y principios que permitan la interacción pacífica cotidianas entre gentes de civilizaciones diferentes.

El tema del congreso organizado por Pax Romana en julio de 2008 está centrado en África, un continente olvidado por el acuerdo general de Washington. África es un lugar donde la política internacional de gobernabilidad global no ha demostrado más que continuos fracasos y limitaciones. Sin embargo, África esta cambiando. Después de la esclavitud y las guerras coloniales y postcoloniales, los países africanos están dando pasos importantes en sus esfuerzos por construir democracias más sólidas. Con gran diversidad de culturas y creencias en todos los modos posibles, actualmente este continente esta luchando por la creación de nuevas estructuras plurales que armonicen tradiciones y el mundo moderno. Así, África representa también la realidad de una sociedad de cambio, con la aparición instituciones regionales jugando un papel positivo y prometedor en muchas áreas como, particularmente, en la pacificación. "A pesar del desafío planteado por Darfur, son animantes los indicadores de una capacidad creciente de prevención de conflictos y la necesidad de pacificación". Esta representa una nueva oportunidad para la solidaridad entre el mundo y el continente africano.

Pax Romana, con miras al Congreso de 2008, reitera el mensaje de miles de los participantes del Foro Social Mundial de 2002 que se reunión en Porte Alegre: Otro mundo mejor es posible y necesario; un mundo que considera la pobreza extrema como un escándalo que requiere una solución urgente.

 

Objetivos del Congreso

El Congreso atraerá la atención de profesionales jóvenes, eruditos, expertos en el sistema de gobernabilidad global, y miembros de la sociedad civil, para:

 

Replantear el papel de las instituciones de gobernación global e instituciones regionales en la búsqueda de soluciones para la pobreza extrema y las enfermedades pandémicas;

Dialogar sobre los problemas comunes que afectan el hemisferio Sur, incluyendo la migración y la fuga de cerebros; el paro juvenil y los Objetivos para el Desarrollo Milenario;

Revisar los esfuerzos de los agentes de la sociedad cívica en la campaña de promoción global: Importancia de la sociedad civil para actualizar cambios en las instituciones del gobierno global y en la promoción de derechos humanos.

Reflexionar sobre la trilogía: religiones/tradiciones, paz y desarrollo humano sostenible.

 

 

Metodología
Las conferencias seguirán el método del estudio de caso basado en la rica y variada experiencia de los miembros de Pax Romana en el mundo entero. Esto iluminará las sesiones plenarias alrededor de los siguientes asuntos:

Gobierno global y justicia global: desafíos y visión para un nuevo orden mundial.

El papel de instituciones regionales en la promoción de la paz y el desarrollo: Experiencias africanas, americanas, asiáticas y europeas.

El financiamiento del desarrollo: desafíos planteados por la corrupción y los conflictos armadas.

La migración y desarrollo en el mundo de hoy.


Las sesiones simultáneas serán organizadas y dirigidas por algunos expertos en los siguientes sub-temas:

 

Empleo de la juventud.

Realización de las metas de desarrollo del milenio: Desafíos para suprimir la pobreza y luchar contra la malaria y el SIDA en países en vías de desarrollo.

Búsqueda de la paz en el mundo - el lugar del diálogo inter-religioso e intercultural.

Papel del gobierno local en la promoción del desarrollo.

 

Por favor envíe sus comentarios y sugerencias al comité científico del Congreso:

 

Jean Lokenga (lokenga@yahoo.fr) Tel : +249 91 57 33 157

Paul Ortega (paulortega@paxromana.int.ch)  Tel : +34 94 410 0052